Archivo de la etiqueta: vida inteligente

Vida inteligente: podría suceder

Debía de haberme imaginado que este tipo de cosas podían suceder, al estar tan cercano al mundo científico. No en vano me había familiarizado con el lenguaje de los artículos, con el análisis masivo de datos, y con las gráficas de diversos tipos. La verdad estaba ahí dentro, en las conclusiones de esos papers, algunos disponibles a través de Internet, otros conseguidos a través de las suscripciones de los institutos de investigación. Si había algún momento en el que tuviese la formación idónea para recibir esta información, sin duda era ahora. Si había alguna compañía adecuada para meterme en este lío, la tenía a mi lado. Era sólo cuestión de tiempo que sucediese esto.

El habitáculo estaba rodeado de una cinta como las de CSI, con su “No pasar” rodeándolo todo. El acceso bloqueado daba la sensación de que dentro pasaba algo especial. Estaba bastante oscuro, me acerqué por un lado tratando de distinguir algo más allá de las cintas, sin éxito. Estaba acostumbrado a ver esta misma imagen casi a diario, pero ahora buscaba algo especial en el interior, quizá una señal, o una luz, o un bulto, algo distinto.

Por la mañana había recibido un email con una edición especial de alguna de esas revistas, y un titular: “se descubre vida inteligente en un garaje de Bruselas”. Que te paras a pensar, ¿no recibirán una queja de todas las personas que trabajan en los garajes y que se pueden ver ligeramente agredidas con ese titular que da por supuesto que antes no existía vida inteligente allí?

El artículo que llegó a mi poder detallaba las condiciones en las que se había producido el hallazgo: mucha oscuridad, protegiendo de las alteraciones debidas a la luz; poca ventilación, beneficiando los procesos químicos en deuda de oxígeno; un cúmulo de sustancias inorgánicas, procedentes de múltiples orígenes, para dar la variedad adecuada a la mezcla; una aportación orgánica, la chispa de la vida, procedente de algún sitio indeterminado; y una gran estabilidad en el tiempo. Incluso se explicaba un cálculo de probabilidades para saber en qué lugar se podría encontrar más fácilmente esta reacción, dentro del espacio acotado por la cinta. En esta parte hay menos movimiento al estar protegido por una capa plástica, en esta parte hay más porque es más móvil, en esta franja suelen entrar corrientes de aire frío que benefician el proceso, en esta otra hay demasiada cercanía a una fuente de aire exterior que mina las posibilidades de éxito.

Había incluso una mínima formulación química, especificando cómo la cadena de carbonos se había ido conformando, a base de reacciones a temperatura ambiente, componiendo el famoso ente, o como quiera que se le pudiese llamar. Me llamaba la atención que tomando los procesos naturales tanto tiempo, pues la creación de vida lleva muchos miles de años, un hecho similar se hubiese producido tan cerca. Pero ahora que todo en este mundo va tan rápido, ¿por qué no iba a suceder?

Había impreso el email y lo volví a leer mientras trataba de dar pie con bola. Aquello era una publicación hecha a conciencia, y no podía dar crédito a que el campo de pruebas hubiese estado justo debajo de mi casa. ¿Sería posible que, análogamente a como entran a robar en un garaje unos tipos con pasamontañas, entren otros enfundados en batas blancas a investigar? Surrealista como es esta ciudad, no seré yo quien apueste a lo contrario, y no me sorprendería que cuando la Policía aborde al camión de las mudanzas que lleva una semana aparcado fuera encuentren dentro un laboratorio móvil.

Al cabo de un rato, y según me despertaba, fui viendo la luz. El artículo, la cinta, los análisis… una gran puesta en escena para enviar un mensaje, que por fin iba viendo claro, mientras se desvanecía la tensión de la búsqueda de vida. Una petición hecha de una forma sui generis, quizá previendo que de otra manera no fuese a funcionar. Volví a casa, y tuve que admitirlo: “Cariño, tienes razón. Va siendo hora de pasarle la aspiradora al coche. De un momento a otro vamos a encontrar vida inteligente allí dentro.

2 comentarios

Archivado bajo Personal