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Reflexiones de un padrino ateo

Hace unos meses se bautizaba mi sobrina Daniella. Lorena y Javi, no contentos con que la niña tuviese dos buenos tíos (buenos), decidieron que además, seríamos padrinos. Padrino y padrino, rompiendo tópicos. Con el compromiso de que la chiquilla sea del Sporting y alguna otra cosa que nos dijeron pero que no retuvimos.

Para un padrino ateo practicante el bautizo es casi una experiencia religiosa. Y sobre todo, ese sentimiento de responsabilidad para en el futuro contarle a la neña que no, que Dios no existe pero que haga como todos los demás y disimule. ¿Qué podré irle diciendo a Daniella según crezca para que entienda esto de los Dioses, las religiones, y las fés?

De unos años acá soy más tolerante con la religión. Primero leí “La insoportable levedad del ser”. Luego conocí a las diosas que habitan en las montañas del hoy tan maltrecho Nepal. Más adelante me encontré en Jerusalén con tres religiones hijas de un mismo Dios. Y recientemente en Ghana con esa fé tan espectacular en todos los estratos sociales. Esto de la religión es un fenómeno a estudiar.

En el bautizo de Daniella se leyó el Génesis. Espectacular inauguración del mundo a cargo de un joven Dios que lo petó en 6 días y creó la semana como efecto colateral. Mención aparte para la creación del Domingo, que en los idiomas latinos significa “el día del señor”, mientras que en otros es “el día del sol” (Sunday). ¡Herejes!

Total, que mientras allí se desgranaba la primera semana de la humanidad, a mi me venía a la mente ese texto de Carl Sagan, “la historia del universo en 1 año”. Si el 1 de enero fuese el Big Bang, y el 31 de diciembre el día de hoy, ¿en qué día del año habría aparecido el Homo Sapiens? (Estímalo ahora que en el próximo párrafo vienen spoilers).

La vía láctea se habría formado en marzo. El sistema solar, en septiembre. En diciembre aparecerían las primeras formas de vida multicelulares. Los dinosaurios aparecerían el día 24 de diciembre y desaparecerían el 30. El día 31, a las 2 de la tarde, aparecen los primeros homínidos. A medianoche menos un cuarto descubren el fuego. Cuando faltan 15 segundos para acabar el año surge la civilización egipcia, y en el último segundo América descubre a Colón.

La historia bíblica gana a la científica por varias razones:

  1. Nadie iba a entender de qué carajo estaba hablando Carl Sagan hace 3.000 años;
  2. La ciencia no deja espacio para el fin de semana (como bien saben los estudiantes de doctorado); y
  3. No es posible que el ser humano sea tan irrelevante.

Por eso el hombre crea a Dios a su imagen y semejanza. Porque si no, todo esto, ¿para qué? No, el hombre *tiene* que ser el centro de la creación. No me vengas con razonamientos, sencillamente *tiene* que existir un Dios todopoderoso y los hombres nada más y nada menos tienen que ser sus hijos.

La existencia de Dios es un tranquilizante cuando no entendemos lo que está pasando. Es bueno pensar que alguien lo tiene todo controlado. Tanto si algo sale bien porque estás “en gracia de Dios” (o te sientes “como Dios”), como si hay algún desastre, que entonces es “porque Dios lo quiso” y eso nos ayuda a superarlo.

Equiparar, por ejemplo, un terremoto con la voluntad de Dios nos abre un camino interesante: equiparar a Dios con las leyes de la naturaleza. Y si Dios son las leyes de la naturaleza, entonces qué fácil se entiende ahora eso de “Dios está en todas partes”. Por eso, cuando te pegas un rodillazo con la madera de la cama, son las leyes de la naturaleza (Dios) las que hacen que la madera sea dura, tu rodilla blanda, y la potencia del golpe resulte en un moratón. Si yo crease una religión seguiría este sistema, y estaría permitido blasfemar diciendo “Mecagüen las leyes de la naturaleza que hacen que la madera sea dura, mi rodilla blanda, y la fuerza del impacto me haya generado este moratón”.

Todas las civilizaciones se han pegado rodillazos contra la madera de la cama, y todas han descubierto a Dios. Puede que las camas hayan sido diferentes, pero las leyes de la naturaleza, ergo Dios, han sido siempre las mismas. Dios es el mismo en todos los sitios. Y en concreto, en el sitio en el que es el más mismo de todos, es en el judaísmo, el cristianismo, y el islam. Unos se pegaron un rodillazo con la madera de la cama, otros una patada, y otros un cabezazo, y pese a eso, tienen todos razón, a la vez. Uno diría que el hecho de que la ciudad santa sea la misma para las tres religiones podría darles alguna pista, pero parece que les cuesta pillarlo.

Quizá mi ahijada decida crearse su propia religión. Y qué le voy a decir yo…¡si todo el mundo lo está haciendo también!

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Apuntes sobre el curso de “Technology Entrepreneurship”

Hace unos días estuve hablando con Manuel Ángel Méndez, que además de colaborar con El País con el blog “Tecnolomía“, es avilesino, de mi quinta, y fuimos juntos a la Escuela de Idiomas en Avilés, cuando para llegar allí aún había que pasear al lado del Tuluergo, ese riachuelo tan de nuestra villa.

Hablamos de los cursos online masivos: esos que ofrecen entidades como la Universidad de Stanford, de gratis, que se apuntan 30.000 personas, y que ofrecen contenidos de mucha calidad con gente de nivel. A mi me pusieron sobre la pista mis compañeros del ICEX, me apunté al de “Technology Entrepreneurship“, o cómo montar una empresa tecnológica, y me quedé la mar de satisfecho. Tanto como esto, que publicó El País:

Rafael Font, informático empleado en el Parlamento Europeo en Bruselas, se apuntó a un curso de emprendimiento tecnológico en otra plataforma, VentureLab, propia de Stanford. “Me pareció muy útil, aporta conocimientos de alta calidad y contrastados. Ahora me siento con fuerzas para crear mi propia empresa”.

¿No queda la última frase genial como anuncio de champú? “Desde que uso Sidal Vasoon, me siento con fuerzas para crear mi propia empresa“.  Claro que con un padre empresario, una madre que trabaja por cuenta propia, y un hermano que ha montado una spin-off del negocio paterno… pues sólo faltaba el niñín en el rollo emprendedor.

El artículo analiza las plataformas online que ofrecen estos cursos, sus posibilidades, y su funcionamiento. Es una lectura muy recomendable: “Estudie gratis en Harvard o Stanford

El caso es que he ido compilando apuntes de este curso (y otro parecido que hago ahora) en un Google Doc, que pongo aquí por si fuese de utilidad para alguien. Los apuntes están en inglés, siguen en desarrollo, y se pueden hacer comentarios, están disponibles en “Notes on Technology Entrepreneurship“. Su estructura es la siguiente:

Grandes ideas

Comienzo con las grandes recomendaciones de emprendedores conocidos, con esas ideas que inspiran, sacadas de sus charlas, y que te pueden abrir la mente, tipo lo que dicen los de Instagram:

Siempre me preguntan ¿Cómo tuvisteis esa idea tan genial? No hubo un momento en el que dijéramos “Oh, si, fotos con filtros!”. Las ideas en realidad son el resultado de muchas iteraciones, y tu trabajo es explorar las posibles soluciones hasta que encuentres el espacio en el que encajas.

Vamos, que la idea genial es un proceso iterativo, no se consigue a la primera.

Cómo montar tu equipo

¿Qué gente puedes necesitar para embarcarte en esto? Aquí el profe Eesley sacaba las estadísticas y decía: “si estáis en un entorno cooperativo, es mejor que tengáis un equipo tirando a técnico; si en cambio el entorno es competitivo, mejor que tengais un equipo más diverso“.

Cómo ejercer la creatividad

Porque una cosa es hacer un brainstorming así a lo loco, y otra hacer un buen brainstorming, estructurado, donde la gente piensa ideas por separado y luego las pone en común y se discute. Así funciona mejor, al próximo que venga a hacer un brainstorming desorganizado puedes mandarlo a paseo.

El Business Model Canvas

Este es uno de los grandes inventos: para montar una empresa no necesitas crear un tocho de 200 páginas de modelo de negocio. En realidad sólo necesitas una página, donde venga lo principal, y luego esa página la vas modificando según avanzas en tus ideas. Como decía antes, las ideas geniales son un proceso iterativo, así que habrá que modificar el Canvas muchas veces. ¿Tienes una idea de un negocio? Pásala al Business Model Canvas.

La diferencia entre una empresa normal y una start-up

Voy a montar una empresa“, así, a secas, quizá no sea la mejor idea. Una empresa ya sabe lo que tiene que hacer. Tu lo que tienes que montar es una organización que busque ese modelo de negocio que funcione, y más adelante se convierta en una empresa. Esa organización preparada para buscar, para iterar hasta encontrar la idea genial, eso es la start-up.

A vender. De forma organizada.

¿Cómo se consigue un cliente? No salen de la nada. Un cliente es una persona de entre las 10 que han visto tu web, que a su vez son parte de las 1.000 que te conocen, que a su vez son parte de las 10.000 que forman tu mercado potencial. Hay un “embudo de ventas”, que te hace entender dónde puedes actuar para tener más clientes.

Show me the money

Habrá quien piense que tienes una idea razonable y le interese echarte una mano (económica) para que sigas investigando y la lleves a buen puerto. Pero no todos los inversores son iguales: unos invierten en las primeras fases, otros cuando tienes el producto listo, y otros cuando estás dando el salto y pasando a gran escala. Cuando al arrancar seas un incomprendido y nadie entienda que lo que tienes entre manos va a cambiar el mundo, debes buscar las pelas entre los FFF. Friends, Family… and Fools.

A iterar

Las grandes claves del emprendedurismo resumidas en este post, ¿qué mejor relación calidad/precio/tiempo invertido? Pero si de verdad te pica lo del emprendedurismo y quieres oir a gente con experiencia, con estudios sobre lo que funciona y lo que no, muy cerquita de Silicon Valley donde son especialistas en esto, dale al curso de Chuck Eesley y déjate llevar.

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Vida inteligente: podría suceder

Debía de haberme imaginado que este tipo de cosas podían suceder, al estar tan cercano al mundo científico. No en vano me había familiarizado con el lenguaje de los artículos, con el análisis masivo de datos, y con las gráficas de diversos tipos. La verdad estaba ahí dentro, en las conclusiones de esos papers, algunos disponibles a través de Internet, otros conseguidos a través de las suscripciones de los institutos de investigación. Si había algún momento en el que tuviese la formación idónea para recibir esta información, sin duda era ahora. Si había alguna compañía adecuada para meterme en este lío, la tenía a mi lado. Era sólo cuestión de tiempo que sucediese esto.

El habitáculo estaba rodeado de una cinta como las de CSI, con su “No pasar” rodeándolo todo. El acceso bloqueado daba la sensación de que dentro pasaba algo especial. Estaba bastante oscuro, me acerqué por un lado tratando de distinguir algo más allá de las cintas, sin éxito. Estaba acostumbrado a ver esta misma imagen casi a diario, pero ahora buscaba algo especial en el interior, quizá una señal, o una luz, o un bulto, algo distinto.

Por la mañana había recibido un email con una edición especial de alguna de esas revistas, y un titular: “se descubre vida inteligente en un garaje de Bruselas”. Que te paras a pensar, ¿no recibirán una queja de todas las personas que trabajan en los garajes y que se pueden ver ligeramente agredidas con ese titular que da por supuesto que antes no existía vida inteligente allí?

El artículo que llegó a mi poder detallaba las condiciones en las que se había producido el hallazgo: mucha oscuridad, protegiendo de las alteraciones debidas a la luz; poca ventilación, beneficiando los procesos químicos en deuda de oxígeno; un cúmulo de sustancias inorgánicas, procedentes de múltiples orígenes, para dar la variedad adecuada a la mezcla; una aportación orgánica, la chispa de la vida, procedente de algún sitio indeterminado; y una gran estabilidad en el tiempo. Incluso se explicaba un cálculo de probabilidades para saber en qué lugar se podría encontrar más fácilmente esta reacción, dentro del espacio acotado por la cinta. En esta parte hay menos movimiento al estar protegido por una capa plástica, en esta parte hay más porque es más móvil, en esta franja suelen entrar corrientes de aire frío que benefician el proceso, en esta otra hay demasiada cercanía a una fuente de aire exterior que mina las posibilidades de éxito.

Había incluso una mínima formulación química, especificando cómo la cadena de carbonos se había ido conformando, a base de reacciones a temperatura ambiente, componiendo el famoso ente, o como quiera que se le pudiese llamar. Me llamaba la atención que tomando los procesos naturales tanto tiempo, pues la creación de vida lleva muchos miles de años, un hecho similar se hubiese producido tan cerca. Pero ahora que todo en este mundo va tan rápido, ¿por qué no iba a suceder?

Había impreso el email y lo volví a leer mientras trataba de dar pie con bola. Aquello era una publicación hecha a conciencia, y no podía dar crédito a que el campo de pruebas hubiese estado justo debajo de mi casa. ¿Sería posible que, análogamente a como entran a robar en un garaje unos tipos con pasamontañas, entren otros enfundados en batas blancas a investigar? Surrealista como es esta ciudad, no seré yo quien apueste a lo contrario, y no me sorprendería que cuando la Policía aborde al camión de las mudanzas que lleva una semana aparcado fuera encuentren dentro un laboratorio móvil.

Al cabo de un rato, y según me despertaba, fui viendo la luz. El artículo, la cinta, los análisis… una gran puesta en escena para enviar un mensaje, que por fin iba viendo claro, mientras se desvanecía la tensión de la búsqueda de vida. Una petición hecha de una forma sui generis, quizá previendo que de otra manera no fuese a funcionar. Volví a casa, y tuve que admitirlo: “Cariño, tienes razón. Va siendo hora de pasarle la aspiradora al coche. De un momento a otro vamos a encontrar vida inteligente allí dentro.

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Que Voota siga la actualidad política

La web de Voota te permite opinar sobre la clase política. Tiene un registro de todas las personas que se han presentado a las elecciones y de todos los partidos, y te deja votar a favor, en contra, y poner comentarios. Permite votar a partidos, a personas, y a propuestas políticas. De esa manera se generan unos rankings de popularidad que persiguen reflejar la realidad de la opinión internauta sobre la política.

Conocí Voota el año pasado, y me gustó la iniciativa, tanto que contribuyo también monetariamente como socio. Estos días sus promotores han lanzado un post diciendo que dado que no están teniendo el tirón social que esperaban, quieren darle un cambio al sistema, y preguntan a los usuarios por su opinión.

Este texto sirve para vertebrar un poco mi propuesta, hecha en base a las ideas vertidas en su blog, y de paso es una excusa para dar a conocer Voota, que me parece uno de esos proyectos que merecen la pena.

Las críticas ahora

Tu te registras, entras, y te pones a vootar. Varios negativos a los partidos de siempre, unos cuantos positivos a los que te caen simpáticos. Conoces a unas cuantas personas que se han presentado así que las buscas y les votas positivo, y buscas por ejemplo a los imputados por corrupción y les pones varios negativos. Te pasas un par de horas jugando con el sistema, votando a favor de la legalización de la marihuana y por la implantación del software libre, les envías el link a los amiguetes, y ya está, se acabó la diversión. Al día siguiente te queda volver a ver cómo va el ranking de partidos, y poco más.

Un nuevo hilo conductor

De ahí que la principal propuesta para cambiar la dinámica de Voota sea, en mi opinión, el vincularla a la actualidad política y que interactúes con el sistema más a menudo.

  • Que los usuarios introduzcan las noticias que consideren más interesantes, de forma que se haga un seguimiento de la actualidad del momento.
  • Que se pueda etiquetar dentro de una noticia a los políticos mencionados.
  • Que se pueda votar a cada político en relación a una determinada noticia, para ver si lo ha hecho “bien, mal, neutro” en un determinado tema.

Ahora mismo una persona sólo puede votar “a favor” o “en contra” de un político en general. Con el nuevo hilo conductor, la nota global del político sería una media entre el voto global, y la suma de todos los votos particulares en las noticias donde ha sido etiquetado.

El archivo

Uno de los temas que ahora mismo faltan en Internet es una base de datos de posicionamientos de los políticos. Para saber qué opina fulanito de los distintos temas tengo que hacer una búsqueda en Google y revisar la hemeroteca, y ni siquiera en la web personal del político (el que la tenga) puedo ver esas ideas organizadas. Voota puede ser el elemento que ofrezca esta funcionalidad.

Este archivo podría estar construido en base a un wiki, y tendría una serie de categorías predefinidas como “Economía” o “Salud”, y algunos “hot topics”, por ejemplo para saber qué piensan sobre un determinado tema, digamos por ejemplo las bodas entre personas del mismo sexo.

Actualizaciones de estado

Un tercer cambio que haría que Voota fuese más interesante sería el poder tener una relación más estrecha con los propios políticos. Ahora mismo Voota permite que el político tome control de su ficha, y rellene sus datos. El siguiente paso dentro de esta estrategia sería el permitir que el político cambiase su status, como en Facebook, y nos cuente a qué se está dedicando ahora. O más sencillamente, que pueda vincular su Twitter o Facebook a su cuenta de Voota y su estado se actualice automáticamente.

En el blog de Voota ha habido varias intervenciones interesantes repensando el futuro de la herramienta. En breve los responsables sacarán un resumen de las mismas, y veremos hacia donde podemos caminar. ¿Quien se apunta?

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Hace 105 años que un manchonero llegó a West Virginia

19 de febrero de 1901, Avilés

En la la recién construida capilla de Jesusín de Galiana, contraen matrimonio Claudio Kopp y Azelvandre, natural de Nápoles (Italia), de 23 años, hijo de Don Juan Kopp (natural de Givors, Francia, fallecido el año anterior en Avilés) y Doña Gertrudis Azelvandre (natural de Francia), y Angelines Martinez Fernández, de 22 años, natural de Avilés, hija de Don Miguel Martínez (natural de Cancienes) y de Doña María del Socorro Fernández (natural de Avilés).

Mi tía-bisabuela Angelines era de Avilés “de toda la vida”, como su madre y su abuela. La familia de su padre, en cambio, fue bajando de las montañas para acercarse a la ciudad, su abuelo era de Nubledo, y su padre, el carpintero Miguel Martínez, de Cancienes. Pero se fue a casar con un italiano de ascendencia francesa, y acabó cogiendo el barco.

Leopolda, hermana de Angelines, se quedaría en Avilés casándose con el músico nacido en Madrid y de procedencia catalana Federico Font.

Federico Font y Leopolda Martínez, con sus 5 hijos y algún niño más.

10 de junio de 1916, Bilbao

Manifiesto de pasaje del barco Alfonso XIII, a su desembarco en Nueva York, página 28:

– Passenger name: CLAUDIO KOPP; Age: 38; Ethnicity: French; Place of birth: Naples, Italy
– Passenger name: ANGELES MARTINEZ; Age: 38; Ethnicity: French; Place of birth: Avilés, Spain.
– Passenger name: MARIA KOPP; Age 16; Ethnicity: French; Place of birth: Avilés, Spain
… 9 hermanos más: Juan de 14, Eugenio de 12, Leopoldo de 11, Francisco de 9, Angela de 7, Jose de 5, Julio de 3, Luis de 1 y Melchor de 1.

Claudio indicó que iba a unirse a su hermano Eugenio en Clarksburg, West Virginia. Tenía 100 dólares, y todavía no había adquirido los billetes de su familia a su destino final.

La primogénita nació antes de que se casaran sus padres, cosa no tan rara en la época pero que despista a todos los investigadores “católicos”. Y la hermana número 11, Anita, fue la última y la única que nació ya en suelo americano. Claudio Kopp se dirigía a la fábrica de vidrio que estaba montando con sus hermanos. Atrás quedaba ya la ciudad de Givors, en Francia, cerca de Lyon, de donde era originaria su familia, y de donde nacía el oficio familiar de soplar vidrio. Sus hijos avilesinos se convirtieron en Mary, John, Eugene, Paul, Francis, Angeline, Joseph, Julius, Louis y Mitch.

Aunque Joseph fue siempre Pepe, hasta para los americanos. El manifiesto de pasaje no lo dice, pero se perdió en el barco durante el viaje, provocando el pánico de su madre.

Angelines y Claudio, con toda su prole en EEUU, alrededor de 1920.

1926, Clarksburg, West Virginia

Claudio Kopp muere debido a una enfermedad pulmonar derivada de su profesión, dejando a Angelines al cargo de 11 hijos. La comunidad francesa deniega el acceso de sus hijos mayores a los puestos de trabajo dentro de la fábrica de cristal donde trabajaba su padre, alegando que ya hay muchos Kopp. Angelines nunca habló inglés, y en los malos tiempos encontró apoyo en la comunidad española, y en vecinos asturianos como los Llaneza o los Díaz. La tenacidad de la avilesina hace que sus hijos acaben trabajando en otra fábrica de cristal, donde seguirían el resto de sus vidas profesionales.

La personalidad de Angelines, apodada Mama Kopp, hizo que su hogar se convirtiera en un centro social después de la misa dominical, y que los vecinos recordasen su voz vigorosa cantando villancicos españoles en Navidad.

Angelines Martínez, "Mama Kopp", de Avilés.

19 de diciembre de 1952, Avilés

Carta de Leopolda Martínez y Federico Font a su familia americana:

Queridos sobrinos: Recibimos vuestra carta y vemos por ella que estás bien, de lo que nos alegramos nosotros por aquí, bien por ahora. Julio nos perdonarás que tardaramos en contestar, no es por olvido sino que muchas veces por pereza y otras por poco tiempo y así va pasando. Ya vemos por la fotografía que tienes un hijo hecho un hombre listo y estudioso. [..] Por el correo ordinario te mandamos dos revistas: una de las fiestas del bollo en Avilés, y otra donde en primera plana encontrarás las fotografías de tu tío y primos con los componentes de su orquesta. [..] Recuerdos a tu esposa y besos a tus hijos, recuerdos de tus primos y tu recibe un abrazo de tus tíos que no os olvidan. 

7 de los hermanos Kopp, en Clarksburg.

1958, Avilés

John Kopp y su mujer Mary visitan Avilés. John es en realidad Juan, el segundo hijo de Claudio y Angelines, y en la cara se le ve que es avilesino.  Mi padre recuerda la visita de “los americanos” cuando el tenía 10 años, que venían a conocer a la familia, y las preparaciones de mi abuelo para un gran recibimiento en casa. Juan identifica la casa donde vivían de pequeños.

Al regreso, John Kopp informa de su encuentro con otro Kopp, Alfredo, un viejo cascarrabias enfermo con quien no se puede mantener una conversación. Lo etiqueta como “tío de su padre”, pero en realidad no existe tal parentesco: Alfredo Kopp pertenece a la otra familia Kopp. En Avilés resulta haber dos familias de cristaleros, procedentes del mismo sitio de Francia, pero que no están relacionadas (hasta donde se ha podido demostrar, y eso es 1750).

Juan Kopp y su mujer Mary

14 de julio de 1999, Newport News, West Virginia

En carta dirigida a mi abuela Macrina (sobrina de Angelines), el señor James E. Kopp escribe:

“Espero que esta carta llegue a su destino, porque he estado tratando durante mucho tiempo de encontrar los nombres y direcciones de la familia de mi abuela en Asturias, España. Finalmente recibí una carta de mi tía Mary, la mujer de Juan Kopp, que tuvo la oportunidad de visitar a vuestra familia hace muchos años. Mi abuela era Angelines Martinez Fernández, que se casó con Claudio Kopp en Avilés y emigró a los EEUU en 1916. Mi tía Mary me dice que tu eres la hija menor de su hermana, Leopolda, y que tienes una hermana que se llama Anita y tres hermanos, Federico, Jesús y Enrique. Si tus cromosomas son tan prolíficos como los de Angelines, debe de haber muchos niños en esta familia.”

Y este es, en realidad, el comienzo de toda esta historia, cuando mi abuela me llama para traducirle esa carta del inglés.

Diciembre de 2010, Avilés

Abro una carta fechada en mayo, oculta entre el correo acumulado en casa, de James E. Kopp, que dice:  “Espero que de una forma u otra te llegue esta carta, dado que no hemos tenido comunicación desde el 2000. De aquella eras un estudiante en la Universidad de Oviedo, y tu correo allí ya no funciona”.

Aprovechando el tiempo de vacaciones en Asturias me lanzo a la investigación genealógica. Visito el registro de la iglesia, guiado por el párroco Garralda, reserva espiritual de la ciudad, para encontrar el registro de matrimonio de Claudio y Angelines, y las partidas de bautismo de sus 4 primeros hijos.

Ángel Garralda busca en los archivos parroquiales el registro de matrimonio de Claudio y Angelines

Subo al cementerio en busca de Kopp, y me encuentro con múltilples nombres, todos de la otra línea familiar. Un cura me da el teléfono de otro cura que me da el teléfono de una monja que me da el teléfono de su prima, María Teresa, que es una Kopp de la otra rama, y me paso 3 horas con ella hablando de genealogía, de cómo los sopladores de vidrio eran una clase privilegiada en la época, de cómo morían de sífilis transmitida por los tubos de soplar vidrio, y que al soplador de vidrio, en la época, se le llama “manchonero”.

Interrogo a mi abuela, que está ya regular de la memoria y no recuerda ni una palabra de los americanos. Pero cuando ve una foto suya con 4 años, la que abre este post, reconoce inmediatamente a todos su hermanos.

Marzo de 2011, Avilés

Jim Scolapio y familia, mi primo tercero americano, desembarca en España para conocer la tierra de sus ancestros. Él, como yo, es tataranieto del carpintero Miguel Martínez, de Cancienes, y nos vamos a buscar la iglesia del pueblo donde probablemente se haya casado.

Mi primo Jim tiene 47 años y vive casualmente cerca de San Agustín de la Florida, esa ciudad fundada por Pedro Menéndez de Avilés, y con quien la villa marinera está hermanada. Los descendientes de los avilesinos en EEUU se instalan en la ciudad fundada por un avilesino, y se cierra el círculo.

De Avilés a La Florida, y vuelta. Los Scolapio posan con los Font en el Ayuntamiento.

Buscamos el emplazamiento de la fábrica de cristal, que según nuestras pistas estaba en la Calle Oviedo. Ahora esa zona tiene cierta actividad industrial, aunque ni rastro de la fábrica. Un poco más arriba de Los Canapés estaba el número 32, donde podría haber residido la familia Kopp.

Jim Scolapio posa conmigo en la Calle Oviedo número 32, posible vivienda de la familia Kopp en Avilés

12 de mayo de 2011, Bruselas

UPS deja en mi buzón un aviso: tengo que recoger un envío de Clarksburg, West Virginia. Mi tío americano me envía los resultados de su investigación en forma de un dossier que se titula “Genealogía de la familia de Claudio Kopp, de 1878 a la actualidad”.

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