Estampas bruselitas modernas. Hoy: el kebab

El döner kebab es un plato completo: su poco de carne, su poco de queso, su ensalada, su salsa. Incluso tiene versión vegetariana en el falafel. ¿Qué más se puede pedir por 3.70€?

Aquí va una recopilación muy subjetiva de distintos tipos de este manjar, basada en la experiencia de estos años en territorio kebab belga.

“Capadoccia”, el mejor kebab de Berlín

Y empiezo por uno de mis favoritos, el kebab-desayuno, rebautizado más tarde a Capadoccia. Para su degustación se requiere un mínimo de 3 fiesteros, que hayan aguantado la noche bruselita de garito en garito con la mente puesta en coger el primer metro para volver a casa (mentira piadosa, porque el primero, por alguna extraña razón, nunca lo cogemos). Y es que este kebab, a degustar en el Capadoccia (Boulevard Anspach) sabe mejor a esas horas intempestivas.

Ahí estamos Diego, Javi, y un servidor, después de una noche bastante apañada. Javi se nos cae de sueño, y suponemos que se le entremezclan los sabores de los distintos kebabs consumidos a lo largo de su vida como becario (en Berlín precisamente). Mientras comentamos que la culpa de haber llegado hasta aquí la tiene probablemente la jarra de mojito para 4 con la que comenzamos la noche, y discutimos cual de los dos irlandeses que cierran a las 7 de la mañana es más antro, si el Céltica o el O’Reilly’s, Javi vuelve de algún rincón de su mundo onírico para sentenciar: el Capadoccia es el mejor kebab de Berlín.

El kebab “hoy no me apetece cocinar”

Este es un kebab de complicidad. Su mejor versión aparece un día frío, en el que has ido con tu compañera de piso a dar una vuelta por el mercadillo de navidad, y se ha hecho ligeramente tarde para comer. La hora del día a partir de la que es “tarde” queda totalmente a juicio del comensal.

Y es un kebab cómplice, porque tú sólo no te atreverías a ser tan rastrero, pero con amigos todo es posible. Si llegas tarde a casa, pues te haces la comida tarde, acabas tarde, y para compensar se hace de noche temprano. Pero cuando está Vanessa al lado, la conversación puede ser: “Oye, verás… cómo aborrece ponerse a cocinar ahora, ¿no?” – “¿Y si nos vamos a por un kebab?” Da igual quien diga cada frase, que los dos estamos pensando en el mismo lugar: el Sympa, a dos pasos de casa, y abierto todos los días entre 10 de la mañana y 2 de la madrugada. Qué más se puede pedir.

El kebab que “nos pilla a mano”

El ingrediente clave de este kebab es un amigo desprevenido. En este caso es mi buen belga de Limburgo, Stijn, que cuando viene a la capital solemos quedar sobre las 9 por el centro. Mala hora para subir a casa a preparar nada, si luego queremos bajar a encervezarnos. Así que que hay que buscar una alternativa.

Este kebab “a mano” no puede venir sólo, es necesario introducirlo con una excusa y un premio posterior, porque si no hasta los amigos más desprevenidos pueden sospechar. ¿Cómo convencer a Stijn? Fácil: “Cuco, tenemos que cenar rápido, así que vámonos a este kebab que nos pilla a mano y luego nos subimos al Cabraliego a por la cerveza a 1 euro”. No es la primera vez que se lo propongo, y él, encantado con el plan, dice “y la Leffe, a 2”. Y todos contentos.

Vamos a comer “al turco”

El ingrediente principal de esta variedad es un curro multicultural. Baja por la escalera Ante, el croata, y dice: “Rafito, we’re going to the Turkish, ¿vienes?” Pienso yo: al restaurante turco, será, y me dispongo a animar mi aburrida comida diaria, junto con mis colegas de trabajo cada uno de una esquina europea.

Y el turco es, en realidad, el kebab. Que también en el Youth Forum somos fans del tema, pero con un toque más finolis. Una vez allí, los otomanos ponen en marcha su estrategia de fidelización del cliente: nos saludan dándonos la mano uno por uno según llegamos, nos invitan al café de después, y nos sellan la tarjeta de por cada 10 kebabs, 1 gratis.

La “roja”, con el kebab

Este kebab es especial por lo irrepetible. No todos los días te acabas tu dürüm y te dispones a animar a la selección, que está de nuevo en cuartos de final, y esta vez se funde a Italia en los penaltis. En ese histórico momento, en un bareto alejado de la multitud, pero cercano al puesto de frites, los Klamstein se alimentan de kebab, brochetas, patatas fritas y salsa provenzal. Acaba el partido y salgo a la calle con Sonia y Carolina bandera en ristre a festejarlo. Iván nos mira, mitad pensando en el cruce con su Rusia en semifinales, mitad pensando en la trascendencia de esta maldición de cuartos para el imaginario colectivo español (que es una forma elaborada de decir que estaba pensando: “con esto de cuartos, se han vuelto locos estos españoles”).

El mejor kebab de Bruselas

Cuando tienes amigos que ya han estado antes en Bruselas, no es raro oir varias recomendaciones (todas distintas, claro) sobre cual es el mejor kebab de la ciudad. Por mi parte, voy a recomendar el que me recomendó Gabriela al aterrizar hace dos años largos en la gris. Aunque del nombre no me voy a acordar, a ver si lo ubico: está situado justo al lado de Place Jourdan, el segundo o tercer sitio en el tramo peatonal de Chausse de Wavre.

Aunque aquí cada uno tendrá su elección particular…

6 comentarios

Archivado bajo Bruselas, MePicaEnFlandes

6 Respuestas a “Estampas bruselitas modernas. Hoy: el kebab

  1. Doy fe, el mejor Kebab de Berlin es el Capadoccia. Salud!

  2. Ah no, el mejor es el de L’Express en la Rue des Chapeliers , junto a la Grand Place. Los libaneses de Bruselas están abonadísimos.

    Y además hacen unos zumos cojonudos para acompañarlo. Seguro que con un tanque multivitaminado mejoran los efectos secundarios de tanta fiesta.

  3. Vanessa

    Y lo mejor es si después del Kebab “hoy no me apetece cocinar” del que sigo siendo muy partidaria, tu compañero de piso te pone capítulos de “el ala oeste de la Casa Blanca”.
    Nos vemos en breves….me apetece ir a la gris de nuevo, sí sí

  4. Bruselas y su cultura kebab… Siempre preferiré los de Pedro Antonio en Granada, aunque me hace gracia comprobar que no soy el único que admira la calidad del de la plaza Jourdan 😀 Desde luego es toda una forma de vida allí abajo, de un tiempo a esta parte solo pillo kebab en Bruselas, los de Amberes no me motivan 😛

    Un saludo!

  5. pumuki

    Cuando estuve en Bruselas, mi amiga ” la funcionaria europea ” que lleva años viviendo allí, me llevó a cenar, según ella, al mejor Turco de la ciudad. Yo no sé si será el mejor pero lo que si sé es que tienen un paté de garbanzos excepcional. Creo que es el mismo que dice Ramón, no sé el nombre pero sí que estaba al lado de la Grand Place y cerca de la escultura del hombre medio desnudo que si la tocas te aseguras una 2ª visita a Bruxelles.
    Ahora que me acuerdo, yo toqué esa estatua y aún no he vuelto!! Quizá algún día repita viaje y vuelva a cargarme el tacón de las botas ja ja ja ….

  6. María

    Hay uno muy bueno también en Molenbeek, con frites y bebida por 4.5 euritos. Por cierto estoy con la intriga, ya sabes de quién es la frase de ” porque nómada nací……” ?

    una española en Strombeek

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