8 Marzo, 2008...21:35

¿Y tú, por qué blogas?

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Para darle unas bofetadas al diccionario de la RAE, para empezar.

Esfer, en el tiempo que le deja libre la búsqueda de tejos en Aller, me lanza la pregunta. La cuestión ha ido viajando de blog en blog, y siguiendo los enlaces he ido leyendo las respuestas de mi blogosfera cercana (como las de Roch, Labra, o Guti). Entre los amigos de mis amigos descubrí a Wardog, casualmente una de mis lecturas preferidas en la web. Por cierto amigos blogueros que usáis Blogger: hoy domingo 8 de marzo a media tarde y desde centroeuropa vuestras páginas no cargan. Os informo (aunque ya lo sabíais) que WordPress es además software libre ;)

Pues al lío, ¿por qué este blog?

Lo primero es mantener el contacto con mi gente. Uno coge y abandona el país, y ya no saben más de tu vida. El weblog es una mejora del “envío masivo de correo desde el extranjero” que se practicaba hace unos años (en Amberes en 2003 recogí interesantes recetas de cocina por ese método). De todas formas siempre hay una serie de gente a la que no llegas, y no es razonable echarle en cara a la familia en Navidades que no lee tu blog. ¡Aunque a mi abuelo se lo imprimen!

Me Pica en Flandes es también un diario. Salir fuera de casa es una aventura de la que merece la pena llevar un registro. Y en vez de repasar con nostalgia el álbum de fotos, le echas un vistazo a lo que decías por aquel entonces. Aquí quedan los recuerdos de los viajes realizados, y en especial de las visitas recibidas.

El weblog también es un “para que conste”. De qué otra manera iba a poder decir que estuve con Enrique del Pozo en Cracovia y que me crean… Si, bueno, también vi al Comisario de Medio Ambiente en Bruselas, pero esto es más creíble, y como historia mucho más sosa.
Estas son quizá las razones principales: esto es un diario de mi vida, contado para mi gente. Pero además, ya que nos ponemos a escribir en un medio público…

Quiero que todo el mundo se entere de que el mapamundi que ha conocido toda la vida está mal, que tu mismo puedes dar un microcrédito si tienes 25 dólares, o que el ritmo de consumo del primer mundo no da para que vivamos todos. Esto mismo lo he contado un montón de veces en persona, y ya que está el weblog, aprovecho y lo elaboro un poco y ahí queda para los buscadores.

Hay otras pequeñas cosas que pueden resultar útiles. Además del mapa de Peters, las entradas sobre a qué se dedica un informático ICEX o cómo obtener una beca en la Comisión Europea son el típico ejemplo de contenido que ya me hubiese gustado a mí encontrar en la red cuando me hizo falta. Pues ahí queda para el siguiente.

La razón para empezar esto fue que me venía a Bruselas con la beca ICEX. Muchos de mis compañeros también abrieron sus weblogs en aquel momento, aunque a mí me costó empezar. No lo hice hasta que no encontré un nombre que me gustara. Y ahora, cuando surge alguna oportunidad de mudarme a otro país, no puedo dejar de pensar qué otro nombre le pondría al weblog allá donde fuese.

Pese a todo, no siempre tiene uno el ánimo a punto para escribir. Si no tengo la inspiración, puedo dejar pasar semanas sin escribir nada nuevo. Y la incertidumbre en cuanto al futuro me afecta bastante, en los últimos meses he bajado el ritmo por no saber donde iba a sentar el culo. Ahora que Bruselas me ofrece una oportunidad para prolongar mi estancia aquí, la mente vuelve a estar más tranquila. Y tengo un montón de historias pendientes desde hace meses que iré contando, y que aunque no sean tan interesantes por atrasadas, no dejan de ser parte del diario de a bordo.

Pues ya está, Esfer, espero haber cumplido. Ahora voy a lanzar yo la pregunta, y aunque no cambio de ciudad, sí que voy a alejarme del patrón “informático, varón” que lleva este meme. Voy a interrogar a una chica de letras, compañera en lo verde, y que desde el Parlamento Europeo ofrece lecturas a menudo interesantes. Carolina, y tú, ¿por qué blogas?

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